23. El regalo de Emilia
Cierro la puerta de mi habitación, con una sonrisa en la cara. Me siento en la cama para desatar mis sandalias y entra un mensaje al móvil.
Felipe: Au Au Auuu… (léase como llanto de cachorro) :(
Emilia: Jajaja. Te amo :-*
Felipe: Y yo a ti, bonita. Soñaré contigo… 1313
Emilia: :-$ y yo contigo, no lo dudes.
(…)
¡Riiiing! ¡Riiiiing! ¡Riiiiiing! Suena el teléfono de casa,
¿¡Quién carajos llama tan temprano un domingo en la mañana!? —protesto, mentalmente.
—¿Aló? —digo con voz de sueño.
—¿Angie? —p