Mundo ficciónIniciar sesiónDespejando Dudas
Serena se desperezó al sentir la luz del sol filtrarse por las cortinas. El cuarto estaba silencioso; Dante no estaba. Miró el reloj: sábado. El hombre no había ido a la oficina, así que probablemente había ido al gimnasio que estaba acondicionado en el ala oeste de la villa.
Se levantó, aún con el camisón que había usado la noche anterior, tomó su bata y se dirigi&oacu







