—Se podría decir que sí.
Leonardo bebió un trago de vino tinto con aparente calma, pero en ese instante Sofía Valdés preguntó de golpe:
—¿Usted tiene novia?
La pregunta casi lo hace atragantarse con el vino.
—Señorita Valdés… ¿por qué me pregunta eso de repente?
—Pues porque me parece que usted está muy bien: guapo, joven, exitoso, médico… Cuando envejezca yo, me vendría bien tener un doctor en casa. Y la verdad es que se le ve como un hombre con quien sí se podría hacer vida…
—Alto ahí.
Leonard