Alejandro pensó que Sofía lo estaba insinuando algo, así que respondió con calma, sin apurarse:
—Tú y yo somos prometidos. Vivir juntos no tiene nada de raro. Mi cama tiene espacio de sobra para tres personas, si tú quieres...
—Señor Rivera, si está intentando hacerse responsable por lo que pasó en el día, de verdad no hace falta. Yo entiendo, fue un arranque de enojo, actuó por impulso. Al final de cuentas, solo fue un beso. No le di mayor importancia.
Alejandro se quedó viéndola, creyendo habe