Alessandro solo podía asentir a cada acusación que salía de la boca de Verónica hacia Krista, en sus pensamientos rondaba lo ocurrido hace cinco años cuando tuvo a Maximiliano en sus brazos por primera vez y también tuvo la obligación de pagar cinco millones de dólares.
Ella sin compasión alguna le había vendido a su hijo como si se tratara de una cosa insignificante. No le importo en lo más mínimo el bienestar de Maximiliano.
Ahora, quizás había vuelto para tratar de buscar venganza contra él