Capítulo 76. El hilo rojo
—Toda mi vida ha estado llena de mentiras, tejidas por el demonio al que llamé padre.
Avery pronunció aquella frase con una voz apenas audible. Estaba sentada en la silla de cuero del despacho en penumbra de Dominic.
Sus dedos temblorosos sostenían una hoja: el resultado de una prueba de ADN recién impresa por Marco.
Sobre la mesa de caoba, montones de documentos antiguos con sellos de cera rotos yacían esparcidos en completo desorden.
—Mire esto, señora. Silas borró todo rastro de su padre bio