Capítulo 77. El lugar más reconfortante
—Has estado aquí desde hace una hora.
Avery se sobresaltó al oír la voz de Dominic, que ya estaba justo a su lado, silencioso como siempre. Una habilidad que antes la irritaba, pero que ahora le resultaba… reconfortante.
—No puedo dormir —respondió Avery en voz baja. Sus ojos seguían fijos en el mar—. Cada vez que cierro los ojos, aparece el rostro de Silas. El de mi padre… el de mi madre.
Dominic no dijo nada. Simplemente se quitó la chaqueta y la colocó sobre los hombros de Avery.
Aún estaba