(Desde el punto de vista de Daimon)
Los mantras que repetía mi abuela me hicieron retomar conciencia, podía perfectamente percibir la presencia de varios miembr*s de mi manada. Pero ella no estaba.
Eso fue un golpe duro, el pecho me dolió al comprobar que apesar de lo que había sucedido que además todos habían visto, ella estaba nuevamente a su lado.
Y no es como si pretendiera que lo abandonará, pero tal vez me había hecho ilusiones demasiado rápido. Yo que no creía en el amor, y que pensaba q