Alana.
—¿Estás segura? —pregunta Christopher, mirándome completamente impactado, como si no diera crédito a lo que acaba de escuchar.
—Muy segura —respondo, plantándome firme frente a ellos—. Bianca Vega es la mujer que me rescató, la que me dio su apellido, una carrera y un hogar. Nadie mejor que ella para hablar en mi defensa. Gracias a ella estoy aquí y ahora soy Alana. Ella es la razón por la que decidí dedicarme a la pedagogía; es mi madre.
Christopher y Derek se miran en silencio durante