Algo completamente inesperado
Bruno salió triunfante de la floristería de Emily, convencido de que sus planes estaban saliendo a la perfección, solamente faltaba que Elizabeth hiciera lo suyo, pero para motivarla más, le diría en donde estaba su pequeña hija, pero no contaba con que algo supremamente doloroso para Elizabeth estaba por suceder.
Recibió una llamada de la institución en donde estaba Danielle, y enseguida la contesto.
—Si, dígame doctora Méndez, ¿a qué debo su llamada?
—Señor Davi