—Tienes que batir con un poco más de fuerza —me rio al ver a Paloma un par de horas después ayudándome en la cocina.
Gail y Lola se ha retirado a descansar un rato. Así que, solo estamos Paloma y yo en la cocina.
Roman está con sus padres en el salón tomando algo, luego de finalizar el almuerzo.
—Davina —dice de repente Paloma en tono bajo— ¿Podemos hacer unos para mi profesora de arte?
—Claro— replico, mientras preparo el molde para vaciar la mezcla que ya está tomando forma. —Dime, ¿Te gustan