Ava estaba sentada en la cocina observando a su mamá y a Beatrice conversar amigablemente. Las dos habían congeniado muy bien en poco tiempo, tanto que parecían amigas de toda la vida.
Ava estaba picando verduras para la ensalada, eso era lo único que le habían permitido hacer. Ambas mujeres se estaban haciendo cargo de la cena para esta noche y la habían relegado a una silla. En cualquier otro momento se hubiera quejado, pero no en ese.
Sus padres habían llegado hace casi una semana atrás y