Alessandro vio a su secretaria entrar a su oficina con cierto temor. En estos días no había nadie que no evitara cruzarse con él. Cuando pasaba por algún lugar, repentinamente todos desparecían en automático. No los culpaba, su carácter había sufrido cambios drásticos desde lo ocurrido con Ava.
Habían transcurrido más de dos meses desde que le dijo que se vaya. Todas las mañanas despertaba añorándola, pero luego se decía que no la necesitaba. Se recordaba que le había mentido y eso hacía sopo