Ava sentía que estaba vomitando hasta sus entrañas. Cada vez que creía que ya estaba pasando, las arcadas volvían a comenzar. Había intentado respirar profundamente, pero no había hecho ninguna diferencia. Nunca se había sentido tan mal en toda su vida.
Esta vez no estaba segura de que lo había provocado. Se había deshecho de varias cosas durante la semana. Cosas que con tan solo verlas, u olerlas, le causaban náuseas. Aunque nunca nada de eso la había puesto en el estado en el que se encontra