Una de esas noches, Alessa tuvo un sueño bastante extraño. En un principio, creyó era una alucinación suya. Pero el sueño se sintió tan vívido. Con su familia, Carla incluida. Y estaba Leonardo, esperándola al final de un pasillo…
Se despertó, jadeando pesadamente. ¿Había perdido la razón?
“A lo mejor la perdí cuando me enamoré”, pensó con los ojos achicados.
Se encontraba en la habitación de Leonardo, todavía era de noche. Leonardo durmió a su lado y tenía la intención de acurrucarse con él pa