capitulo 59. Adriana descubre todo
—Lo haces mucho mejor cuando te me resistes, ¿lo sabía?
Adriana coloca la mano en su garganta para quitar la mano de él y la otra la sitúa en su pecho para empujarlo, pero Franklin logra penetrarla con ferocidad.
—¡Haaa! Maldito —refunfuña para luego ser besada con rudeza.
Aunque se resistiera al beso lo disfrutaba, esa maldad con la que Franklin la poseía le encantaba. No era para nada apacible con sus actos, pero quizás ese lado violento que posea para cogérsela era lo que la tenía seducida.