capitulo 59. Adriana descubre todo
—Lo haces mucho mejor cuando te me resistes, ¿lo sabía?
Adriana coloca la mano en su garganta para quitar la mano de él y la otra la sitúa en su pecho para empujarlo, pero Franklin logra penetrarla con ferocidad.
—¡Haaa! Maldito —refunfuña para luego ser besada con rudeza.
Aunque se resistiera al beso lo disfrutaba, esa maldad con la que Franklin la poseía le encantaba. No era para nada apacible con sus actos, pero quizás ese lado violento que posea para cogérsela era lo que la tenía seducida.
[…]
—Hoy podemos dar un paseo alrededor de la isla, hay muchos lugares que podemos visitar, es pequeña, pero reconfortante.
Hugh sugiere a la familia quien se entusiasma en dar el paseo, ya que al siguiente día regresarían a la mansión del abuelo.
A pesar de las advertencias de Franklin para con Adriana, la joven pensó que no podía dejarse imponer voluntades cuando ellos no tenían ningún tipo de relación. El sexo era bueno, pero no para que ella no le permitiera a alguien acercarse.
Entre Frank