Punto de vista de Lucas
—Josi, ¡DETENTE! —gruñí a modo de advertencia mientras el color de su piel comenzaba a palidecer, sus niveles de energía disminuían ante mis ojos.
Estaba tomando demasiado, mientras el color de la piel de Héctor volvía a la normalidad, aunque seguía ligeramente pálido, el de ella se deterioraba.
—Solo un poco más... —jadeó, pero ya había tenido suficiente, no podía ver más de eso, no podía soportar más.
Estaba yendo demasiado lejos, y necesitaba detenerse, ahora.
—¡Josi,