Punto de vista de Josefina
—Él es nuestro compañero. —repitió mi loba en mi mente, como si nunca hubiera existido alguna duda, como si yo debiera haberlo sabido todo el tiempo.
Pero ni siquiera sabía que tenía una loba, y mucho menos que también me era posible tener un compañero.
—¿Compañero? —mis labios formaron la palabra justo cuando Lucas se acercaba a mí, agarrando mi cintura.
—Mía. —la palabra que se formó en sus labios resonó como un eco en mis oídos.
Ahora todo tenía sentido; por qué me