12. Decisiones
El corazón de Georgia se apretó dentro de su pecho al ver llorar a su hija. Stephen estiró los brazos y recibió a su hija, mientras esta lloraba desconsoladamente.
—Annie, amor, no llores —le pidió Stephen.
—Papito, no quiero que mi mamita se vaya, ya va a ser Navidad y quiero que se quede —sollozó.
—Annie… —dijo Georgia, pues su atención estaba en su hija y no en lo que Arthur le hablaba por teléfono.
—¿Qué sucede? —preguntó Tommy, entrando a la cocina y encontrando a su hermanita llorando