21. Debieron hablar
Stephen colgó la llamada que había tenido con Alessia, su corazón estaba apretado en su pecho, sentía que el aire le faltaba y el llanto de Annie solo empeoraba su sentir. Giró y recorrió el camino de vuelta a la habitación, donde se encontraban sus hijos.
Tommy tenía a Annie abrazada contra su cuerpo y la pequeña no paraba de llorar sin contenerse. Mientras su padre había salido a llamar a su tía, ellos habían leído la nota de Gia y se sentían demasiado confundidos.
—Mis niños —dijo Stephen ap