Las criadas entraron a la habitación de la joven loba, por encargo de Beta Kerim, la ayudaron a bañar y la vistieron adecuadamente. Caminó por los pasillos en compañía del joven Beta, sin cruzar palabras, hasta llegar al despacho del Alfa.
Beta Emir abrió la puerta, para que Namar entrara, la joven loba inhaló profundamente para darse valor. Hizo una suave inclinación de cabeza que la asqueó en cada fibra de su ser, sabiendo frente a la clase de lobo estaba frente a él.
- Levántate, dijo el A