Habíamos regresado y fue Emy quien condujo, yo estaba lleno de ira. Frustrado, odiando a ese ser que debía ser un ejemplo a seguir. Hasta en pasar unos días con Emily lo truncó. Hemos hecho el amor desde nuestro regreso, porque sabemos que mañana debía irme… Otra vez y ahora quién sabe hasta cuándo.
Mi hermosa Pelirosada estaba sobre mi pecho y su precioso cabello había sido el causante de mi relajación. No ha comentado nada, pero sabía que estaremos juntos hasta mañana. Eran las dos de la madr