Me oculté en el baño. ¡Carajo! No podía ser cierto, no pude haberme acostado con el hombre con quien he trabajado desde antes de la pandemia y ¿ahora? —pegué la boca en el grifo para beber algo de agua y calmarme. Debían de hacer caso omiso a mi noche de pasión y prestar atención a la presentación.
—Eres muy buena fingiendo. Margarita debes hacerte la frente, esto no te hubiera pasado si te hubieras quedado en la habitación del hotel. —Me dije a mí misma. Respiré y salir y fue lo peor. Esos ojo