Tres días después, Nelson regresó solo a Costaluna. Al llegar a su casa, notó que las luces de la propiedad de al lado estaban encendidas otra vez. El mayordomo le informó que la familia Green había terminado de liquidar todos sus bienes en el país y que los nuevos vecinos se habían instalado dos días atrás.
Solo entonces Nelson comprendió que nada volvería a ser como antes.
Pasó la noche encerrado en su habitación, incapaz de dormir. A la mañana siguiente, vio por la ventana cómo sus nuevos vec