Renata
Me pongo los auriculares y meto la mano en la pequeña nevera de snacks para sacar un agua Fiji bien fría, antes de colocarla en la parte trasera de mi cuello. Hace un calor infernal y estoy sentada en los bancos ardientes de las gradas del campo de entrenamiento de los Halcones, mirando a hombres medio desnudos repetir secuencias mientras escucho la banda sonora de Mamma Mia.
Hay dieciséis sesiones de entrenamiento abiertas al público durante la temporada. Quince de ellas son diurnas y u