Renata
—¡Aaaaaahhhh!
Lanzo un grito desde el fondo de mi pecho. Coop acaba de sacudir su cabello como un tipo de labrador mojado, y gotas de sudor han salido volando hacia mí y probablemente hacia una decena de personas cercanas. No soy fan del sudor, y mucho menos si no es el mío.
Reacciono rápidamente, me levanto y extiendo los brazos lejos de mi cuerpo por puro asco. Mi teléfono y mis auriculares caen como piedras entre los bancos del público. Todas las personas en este lado del terreno se g