Coop
Intenté beber para olvidar, pero llegué a mi límite.
Dormir para olvidar no es una opción; ni siquiera estoy de humor para tocarme.
Y también traté de dormir para olvidar, pero tampoco funcionó.
Llevo exactamente 35 minutos en mi cama, acostado de espaldas, con las manos detrás de la cabeza, y he llegado a la conclusión de que no volveré a dormir. Al menos no hasta entender por qué Brown quiere renunciar.
No tiene ningún sentido.
Seguro que se está burlando de mí.
Soy el jefe perfecto. Nos