Mundo ficciónIniciar sesiónNo hay nada peor que odiar tanto a alguien y tener que convivir con esa persona a diario, sí, ¡A DIARIO! cosa que para mí mala suerte me sucede justo en este momento. Quede estancada nada más y nada menos que en una casa de verano, con el detestable de mi Jefe, por culpa de una estúpida pandemia. ¿Pueden creerlo? ¡Me quede encerrada en una estúpida casa con el arrogante y cretino de mi Jefe! Y lo peor, es que, por no tener ni un dólar en mi cuenta tras haberlo gastado todo para traer ropa bonita hasta este lugar, creyendo que conseguiría su aprobación para mi proyecto, tendré que hacer de su servicio hasta que alguien se digne a sacarnos de aquí. ¡Ayuda!
Leer másADA."Padre, dame paciencia porque te aseguro que si me das fuerza voy a matar a la madre de Daniel, enserio" Respiro por decima vez en lo que va del minuto con pesar. Estoy dentro de su auto, tratando de no saltar sobre ella y ahorcarla. Pues, a la señora perfecta le ha dado por rocear mi cuerpo con lo que ella llama un perfume más llevadero, ya que, mis ropas no la dejan tranquila. -Dime por favor que ya vamos a llegar, -miro a Daniel, quien lleva la vista fija en su telefono del año. Él lo mira y sonríe. Este quiere que lo golpee, a que sí. -Calma, llegaremos a la dirección que nos han dado antes de lo previsto. -Me cruzo de brazos, miro por la ventana y noto que el paisaje está cambiando. Estamos dejando atrás las grandes casas y estamos entrando cada vez más a los barrios bajos de la ciudad. Trago grueso, me está asustando enserio todo.-¿Con qué tipo de hombre se metio está mujer? -Chilla alarmada la repugnante mujer rica. -Amor... -Le dice la que va manejando. Uh, ese toni
ADA.-¿Están seguros de eso? -indago una vez más, tengo un extraño malestar en la barriga de tan solo pensar que debo pararme frente a Daniel esta tarde, en su hogar. Todo debido a que Zara y Zeth, quieren hacer unos pequeños cambios en la aplicación antes de la fiesta para dar buenas noticias. -Sí, Ada. -Zeth toma mi mano y besa la palma con ternura. -¿Por qué tanto miedo? Ustedes se la llevan bien, -le doy una mirada rápida y él sonríe. -Al menos te dejo vivir en su casa de verano, siendo tan insoportable como eres yo no...-Zara le arroja una muñeca que da justo en su nuca y lo hace chillar de dolor. -Solo ve hasta allá, dile lo que queremos hacer y si dice que sí, le muestras el contrato en donde se especifica que somos dueños de la mitad que los cambios que se realicen a partir de ahora. -Zara frota sus manos de una manera que hace dudar de verdad en los que tienen en mente. -Está de nuevo imaginando una villa a las afueras de la ciudad con caballos corriendo libres por el terr
Daniel:Luces, listas.Decoración, lista.Comida, lista.Servicio para el día, listo.Todo en orden como es debido.Red se tambalea un poco tratando de mantenerse en pie para poder usar los tacones que escogió para la ocasión. La observo y sigo sin entender ¿Para qué quiere estar en esa fiesta si a duras penas puede caminar? Recién acaba de terminar el tratamiento que le ha permitido seguir con vida y en lo primero que pensó al escuchar las palabras mágicas del doctor fue en salir y hacerse sentir en la fiesta de la empresa.—¿Estás segura de esto? Digo, puedes muy bien monitorear la situación desde la comodidad de tú hogar. —Sostengo una de sus manos, ayudando a qué pueda meter mejor el pie dentro del tacón se incorpora y me echa a un lado.—Muy segura, es mi hora de salir adelante Daniel ¿O quieres que viva el resto de mis días encerrada para que mi ex sienta que ganó la batalla? —ladeo la cabeza, ella no sabe lo que dice.Lo menos que creo que llegue a pensar su ex es que ha perdido
Ada:"Sea usted cordialmente invitada a nuestra primera fiesta de inicio, luego de la pandemia"Con ese eslogan del final llaman mucho la atención. Vuelvo a leer el mensaje una vez más para saber si de verdad me la enviaron a mí o se les fugó uno de esos textos que no pudieron detener a tiempo.—Oye, Zara. —La mencionada hace lo posible por no tirarse de cabeza de la cama. Hoy la he venido a visitar, porque ya está mejor pero aún no puede salir, más por miedo a contagiarse con cualquier otro virus debido a que quedó demasiado débil su sistema inmune por la cantidad de medicina que debió consumir. —Mira esto, ¿Crees que sea para mí?Golpea mi tapabocas con su dedo índice y agarra el aparato entre sus manos. Veo de refilón como Zeth pasa casi corriendo desde el baño hasta la habitación de al lado.—¡Te dije que te llevarás un paño! —Grita la madre de los gemelos. —¿No te da pena con Ada? Con esas canicas guindando, que horror.No puedo evitar reírme de la ocurrencia de la señora, ella
Último capítulo