Continuamos reunidos en familia. Me sentí muy mal por la broma que le hice a mi suegra y mejor le pedí perdón, pero eso sí, le hice saber que mi corazón no es malvado como el de ella, que destruye a las personas y luego actúa como si nada haya pasado.
Todos me felicitaron por mi valentía, y mi suegro le comentó a Bastian que mejor mujer no iba a encontrar. También le pidió que me cuidara y que, si un día me hacía daño, él mismo lo castigaría.
Todos sonreímos, le di un beso para demostrarles que