Cuando iba de regreso a la tienda, pasó por una farmacia y compró tres pruebas de embarazo caseras. Está ansiosa por saber si en su vientre carga a un bebé y cree que no será capaz de esperar por más tiempo. Fue llegando al trabajo, corrió al baño, sus manos tiemblan por conocer el resultado y su corazón palpita como nunca antes lo ha hecho.
Esperó por varios minutos con los ojos cerrados, hasta que finalmente se cumplió el tiempo de espera mencionado en el empaque. Los abrió solo para llevars