Bastian fue demasiado rápido y me alcanzó al nomás cerrar la puerta. Me tomó del brazo y me atrajo hacia él para abrazarme y que me calmara.
—Por favor, no me hagas esto, Celeste. Thara no tiene a dónde más ir, su familia se encuentra al otro lado del mundo y es imposible que pueda viajar. —me explicó con voz pausada.
Yo estoy a punto de renegar nuevamente. Pero en fin, decido comportarme como buena chica, no iba a permitir que por culpa de esa supuesta amiga de mi marido mi Navidad se arruinar