**POV ALEXANDER**
El olor a pólvora y cobre todavía flotaba en la planta baja, pero dentro de mi habitación el único sonido era la respiración agitada de Alice contra mi pecho. La tenía envuelta en mis brazos, sintiendo cómo sus pequeños hombros se sacudían por los sollozos.
Le acaricié la espalda con fuerza, pegándola más a mi torso desnudo. Años de combate me habían enseñado a apagar la adrenalina en segundos, pero la rabia fría que sentía en las entrañas no se iba a ir tan fácil. Daniel habí