Mundo ficciónIniciar sesiónEn el exterior de la sala de operaciones, Liuggi esperaba en extremo nervioso, no dejaba de caminar de un lado a otro, de la sala de espera, se paró en la puerta como si quisiera transmitirle energía a Lisbani. Había llegado Sophía, se había sentado a conversar con su madre y Grecia al otro extremo de la sala.
Él seguía molesto con su hermana, a pesar de haberla saludado el día de la boda y hacía un momento, n







