DAMIÁN
Piensa, Damián, piensa, quiero recordar, quiero ordenar mis ideas, me doy de golpes en la cabeza y regreso a la habitación, Debería partirle la cara, golpearlo hasta ver sangre salir de su cuerpo para que pague lo que hizo, pero no puedo caer en su juego, debo reaccionar, debí darme cuenta de todas las barbaridades que hice o dije, ¡Por Dios! Le dije que me daba igual si se moría o vivía, le dije tantas cosas con afán de lastimarla, esos dos desgraciados deben pagar lo que hicieron, especialmente tu González, como fui tan ciego, confié tanto en ti, todo cuadra, todo tiene sentido ahora, siempre andabas detrás de mi oreja sugiriéndome que hacer o cómo reaccionar, siempre hablando mal de ella y lo malo que sería con ella en mi vida, todo por la estupidez que está enamorado de mí, jamás en mi vida ha pasado por mi cabeza que me gusten los hombres, pero ese tipo se volvió loco de verdad, pero me las va a pagar, tal vez no recuerde mi vida a su lado, pero sé que ella es importante,