DAMIÁN
Piensa, Damián, piensa, quiero recordar, quiero ordenar mis ideas, me doy de golpes en la cabeza y regreso a la habitación, Debería partirle la cara, golpearlo hasta ver sangre salir de su cuerpo para que pague lo que hizo, pero no puedo caer en su juego, debo reaccionar, debí darme cuenta de todas las barbaridades que hice o dije, ¡Por Dios! Le dije que me daba igual si se moría o vivía, le dije tantas cosas con afán de lastimarla, esos dos desgraciados deben pagar lo que hicieron, esp