NATHALIE
—Deberías decírselo
—¿Tú crees? No quiero ir sola. ¿Me acompañarías?
No sé qué tengo en la cabeza o qué tenía, porque justo ahora me estoy arrepintiendo, pero ya es tarde, ahora ya estoy rumbo a ese lugar; no debería, pero necesito que me diga en mi cara “Otra vez” que no me ama, que de verdad es cierto eso que no me recuerda.
—Fui muy pasado de la raya metiéndome donde no debía, lo siento; si gustas, nos detenemos y solo vamos a dar una vuelta.
Lo dice como si fuera fácil, como si el