DAMIÁN
Ahora estoy rumbo a casa, ¡por fin! Por un momento pensé que teníamos la peor suerte del mundo, pensé que tenerla lejos y en un estado delicado era como el último clavo al ataúd donde hace mi dolor.
—¿Cómo te sientes? ¿Por qué siento tu voz como apagada? Pásame con Nicolás en este momento
—Ha ido a hablar con el médico sobre los papeles de mi internamiento, Damián, tengo miedo.
En ese momento sentí morir, que todo se me venía encima, yo encerrado de manera estúpida e injusta y mi esposa