Ella no se encontraba en coma, ni siquiera estaba inconsciente la mayor parte del tiempo; por el contrario, en más de una ocasión recobró el sentido, pero como consecuencia de la hipertermia, padeció de una fiebre severa que tuvo que ser controlada de manera estricta con antipiréticos que aumentaban la somnolencia.
Las veces que se despertó lo hizo por breves momentos y sumida en delirios febriles, sin poder moverse o hablar; por eso, tanto David como Jacobo pensaban que ella estaba en peor con