David deseaba volver a ver a Ángela una vez que fuese un hombre libre.
Quería mostrarle con hechos que cumpliría su palabra siempre y que podía volver a confiar en él.
Ese fin de semana que estuvieron juntos en el departamento sirvieron para aliviar esa sensación de incomodidad que existía entre los dos. En David, la culpa; en Ángela, la desconfianza.
Aunque no eran las mismas personas de hacía siete años, lo cierto era que los cambios en ambos fueron positivos en cierta medida. Al sentirse más