Robin Martin se encontraba en otro país, sentado en una sala privada, de una discoteca de lujo, bebiendo un carísimo licor, con los nuevos inversores de su proyecto en el extranjero.
No solo estaba allí por negocios, sino también para establecer una coartada adecuada para la última gran revelación a la prensa sobre los crímenes de los Murphy y en los que Ruben Miller también tenía participación.
Harían del tema principal la muerte de su padre, exponiendo todos los hechos atroces que los Murphy