Deje el móvil en la mesita y me senté en la hamaca, quitando antes el pareo, pues pensaba darme un buen chapuzón en la piscina, más o menos una hora después llegaron Aaron y Gabriel, Aaron se fue al dormitorio para quitarse la ropa que llevaba y Gabriel se fue, pero a visitar a Lucinda, pues según nos dijo había quedado con ella para ver unos asuntos que tenían pendientes, aunque sabía que lo que quería era dejarnos solos a Aaron y a mi..
— ¿Me has echado de menos, preciosa? — me pregunto Aaron