XXVI
Jasha estaba temeroso de lo que sucedía. Desde que despertó notó que Kei apenas si podía con su propia melancolía. Parecía más preocupado por Beska que por él mismo. No estaba celoso, pero por alguna razón creía que lo ignoraba. Sabía que algo había pasado con Nina, o quizás la niña de la nieve sí se había llevado a su Kei y le había dejado un cuerpo sin corazón. Ahora, que hubiera saludado tan efusivamente a Alexis, cuando una semana atrás lo forzaba a besarlo, lo confundió.
Pensó en la