XXI
La escena se repetía, pero en esta ocasión con Kei fuera de la habitación del hospital esperando saber de su amante. Todo era caos en su cabeza en ese instante. Jasha estaba inconsciente al igual que Beska y nadie sabía qué les sucedía porque al parecer no tenían ni heridas ni contusiones. Estaban a la espera de muchos análisis para determinar qué sucedía y la razón por la que no despertaban. Solo horas habían pasado desde el incidente que por fortuna no había dejado víctimas fatales, hasta