Capítulo 33. Parte 1
Diego:
Me siento feliz, aliviado de que hoy será la última noche de Antonella en la casa que comparte con Bruno. La mayor alegría es que se reencontró con su hermano, un familiar clave para que su vida cambie por completo.
Aunque son las once de la noche, y como ya es costumbre, paso por el cuarto de Marcus para comprobar que esté bien. Lo noto inquieto, como si tuviera una pesadilla. Me acerco y, al ver sus mejillas encendidas, instintivamente pongo mi mano en su frente: tiene fiebre.
—Marcus