Capitulo 38. Parte 4
Antonella:
A la hora del recreo, todos mis niños corren hacia el patio, y yo hago lo mismo, pero rumbo a la pequeña cafetería en busca de un jugo para mi amiga. Como de costumbre, antes de dirigirme a la oficina de Cinnia, reviso mi celular esperando algún mensaje de Diego. Sin embargo, no hay nada y sigo mi camino.
Abro la puerta sigilosamente y la encuentro sentada tras su escritorio, concentrada en la pantalla de su computador. Se distrae al verme entrar con el vaso en la mano.
—¡An! —exclam