SOFÍA
Ha pasado una semana desde que me entregue completamente a Eric, en cuerpo y alma. Y la verdad, no me arrepiento de nada. Creo que nunca he sido tan feliz como ahora.
Con la palma de mi mano limpio el espejo que se ha empañado debido a mi reciente ducha y mis ojos recaen inmediatamente en la enredadera roja en forma de media luna que adorna mi cuello.
Ya ha sanado por completo sin ninguna complicación, claro que si exponemos hechos, Eric fue un gran fan de ayudarme a sanarla. Ya que los be