SOFÍA
Unas leves caricias en mi rostro logran apartarme de los brazos de Morfeo, lentamente comienzo a abrir los ojos pestañeando un par de veces para acostumbrarme a la luz e inevitablemente mis ojos encuentran unos de color miel viéndome con atención.
Me giro un poco en la cama para verlo mejor y poder estirar mi cuerpo.
–Hola–murmuro con la voz ligeramente ronca–. ¿Qué sucede?
Pregunto al ver que tiene puesto un traje, es domingo así que no debería estar vestido así.
–Surgió un pequeño probl