Latidos y conflictos (3era. Parte)
El mismo día
Málaga
Ramiro
Siempre había considerado a Andrés un inútil, pero ahora lo veía más peligroso que el propio Iván: se estaba convirtiendo en un dolor de cabeza. La solución que proponía Juliana era atractiva: secuestrarlo, acceder a los diarios y, de paso, allanar el camino hacia la presidencia, aunque, como todo plan grande, traía riesgos. La tuve frente a mí y la observé, midiendo cada palabra, cada gesto.
Finalmente rompí el silencio con voz fría y cortante.
—Secuestrar a Andrés s