Capítulo 51 – Del cielo al infierno
Dana:
Fue la noche más larga de mi vida, y eso que apenas duró un par de horas. No por el tiempo en sí, sino por el peso que tuvo cada minuto. El padre de Geon estuvo incisivo desde que nos sentamos a la mesa. No era casual, no era simple curiosidad, y yo lo sabía. No tenía idea exacta de qué pretendía lograr, pero sí estaba segura de algo: no le había contado a su hijo sobre la pequeña visita que me había hecho días atrás, y aun así parecía decidido a empujar