Capítulo 11 – Que no se te note tanto
Narrador:
—¿Llegaste bien? —preguntó Seo del otro lado de la línea.
Dana sonrió apenas antes de responder. No porque no estuviera cansada, sino porque esa voz le resultaba familiar, cercana, fácil. Algo que, últimamente, valoraba más de lo que le gustaba admitir.
—Sí, perfectamente. Muchas gracias.
—Me alegro mucho —respondió él con un tono sincero—. Me quedé un poco intranquilo después de colgar.
—No tenías por qué —contestó Dana—. Todo salió bien.
—Igual q