El Olimpo aparecía frente a sí con el inconfundible colorido y estructura imponente de siempre.
Jenna dio un suspiro, al menos esperaba que la noche fuera buena dado que últimamente no había habido casi nada de dinero debido a los pocos clientes que estuvieron llegando en las últimas semanas. Era normal tener temporadas bajas, pero ella en ese momento, necesitaba mucho el dinero.
En el último mes solo llegaron un puñado de clientes, muchos de ellos tacaños y muchas noches bromeó con sus amigas